
El exterior de tu casa está expuesto a todo tipo de influencias externas como polvo, suciedad, rayos UVA o condiciones atmosféricas. Como consecuencia, con el tiempo, estos factores afectan a la estética y al estado de tu vivienda. Una limpieza y mantenimiento exhaustivo pueden ayudar a evitar estos efectos gracias a los detergentes especiales y a las hidrolimpiadoras.
Las hidrolimpiadoras son un recurso eficaz para aportar una nueva imagen a tu fachada. Una alta presión del agua permite eliminar la suciedad más resistente en muy poco tiempo. Sin embargo, es importante tener en cuenta el tipo de material de construcción que se procederá a limpiar para no ocasionar daños a su aspecto.
PASOS A SEGUIR
La limpieza de una fachada con una hidrolimpiadora debe realizarse siempre en primavera u otoño, ya que las temperaturas templadas evitan que se produzcan choques térmicos que puedan dañar el revestimiento de la fachada. Además, es aconsejable elegir un modelo cuya potencia permita alcanzar los 140 bares de presión o más y un caudal de entre 500 y 600 litros por hora.
Paso 1. Hacer un tratamiento previo. En primer lugar, utiliza la hidrolimpiadora para humedecer la fachada y eliminar la suciedad incrustada de la pared.
Paso 2: aplicar el detergente. Aplica el producto de limpieza sobre una zona extensa y déjalo actuar durante unos minutos. Recomendamos no dejar que la superficie se seque completamente.
Paso 3: frotar la superficie. Si es necesario, frota la pared con una lanza telescópica, accesorio profesional que suelen incorporar las hidrolimpiadoras y que permite una limpieza cómoda.
Paso 4: aclarar suciedad y espuma. Aclara la suciedad y espuma de la pared trabajando de arriba abajo para evitar que la suciedad se deposite en las superficies que ya se han limpiado.
CONSEJOS PARA LA LIMPIEZA

- Limpia siempre de arriba a abajo. Comenzar la limpieza desde abajo es un error muy común que sugerimos evitar. Limpiar desde la parte inferior dificulta, en muchos casos, su correcta higienización. En fachadas donde la parte superior sea difícil de alcanzar, los extensores que suelen incluir las hidrolimpiadoras son una opción recomendable.
- Mantén la distancia y regula la presión. Para evitar salpicaduras, recomendamos no acercarse demasiado a la superficie que estamos limpiando. Asimismo, no respetar el espacio adecuado, aumenta la fuerza aplicada de antemano por el chorro y podría deteriorar la fachada. Por este motivo, debes regular el agua en base a cómo reacciona la fachada o la suciedad que se encuentra en ella.
- Cualquier detergente a usar debe ser neutro. En muchas ocasiones, el agua a presión es suficiente para remover fácilmente toda suciedad que se encuentre en la fachada. No obstante, puedes agregar un producto que no sea agresivo, como un jabón neutro, para que no deteriore la fachada ni la hidrolimpiadora.
LIMPIEZA DE FACHADA SEGÚN EL MATERIAL
En ocasiones puede ser complicado determinar cuál es el mejor método o sistema para limpiar una fachada. Según el tipo de material, su limpieza se realizará de las siguientes formas:
Monocapa: Este tipo de fachadas son porosas, es decir, absorben la humedad y como consecuencia, aparecen manchas provocadas por la filtración del agua de la lluvia. Para llevar a cabo una limpieza eficaz, recomendamos utilizar agua combinada con un detergente o limpiador para eliminar el moho.
Ladrillo: Las fachadas de ladrillo son muy habituales. El método de limpieza más utilizado para este tipo de superficie es utilizar agua a presión y detergente.
Piedra: Existen muchos tipos de piedra utilizados para recubrir fachadas como el granito, pizarra, cuarcita… Dado que cada uno tiene unas características propias, su limpieza también. Sin embargo, para todas se puede aplicar agua a presión.